La melva es un pescado azul muy apreciado por su sabor intenso, carne firme y excelente perfil nutricional. Tradicional en la gastronomía del sur de España y el Mediterráneo, destaca por su versatilidad en cocina y su buen rendimiento tanto fresca como en conserva, siendo una opción muy valorada en hostelería y distribución profesional.
Capturas mayores: primavera y verano (Atlántico y Mediterráneo).
En el Mediterráneo occidental, la campaña suele concentrarse entre mayo y septiembre.
Tamaño comercial habitual: 30–50 cm.
Puede alcanzar hasta 65 cm en ejemplares adultos.
Las hembras suelen alcanzar tamaños ligeramente superiores
Desove en aguas cálidas durante primavera y verano.
Alta fecundidad, con miles de huevos por ciclo reproductivo.
Preparaciones comunes:
A la plancha, al horno, en guisos marineros o en conserva. Su carne firme y sabor intenso la hacen especialmente adecuada para escabeches y conservas tradicionales.
Conservación:
Fresco: consumir en 1–2 días.
Congelado: mantiene bien su textura y sabor durante varios meses.
Estado y pesca responsable: Especie regulada con control de capturas y tallas mínimas. Se recomienda respetar las temporadas de pesca para favorecer la sostenibilidad.
Consumo sostenible:
Priorizar melva de temporada y procedente de flotas reguladas. Alternativa responsable dentro del grupo de túnidos menores.
Pertenece a la misma familia que el atún y la caballa.
Es muy utilizada en conservas tradicionales del sur de España.
Su carne es más oscura y sabrosa que la del bonito.
Presenta un alto contenido en omega-3, beneficioso para la salud cardiovascular.